Noticia
Nearshoring en pausa: México espera señales claras del T-MEC para volver a acelerar

Nuestros amigos de El Economista nos traen un panorama realista sobre por qué la llegada de empresas parece haberse puesto en “pausa” este inicio de 2026. Aquí te contamos qué está pasando y por qué la mirada de todos está puesta en el T-MEC.
El 2026 ha arrancado con una dosis de cautela. Aunque todos esperábamos que las fábricas se relocalizaran en cascada hacia nuestro país, el fenómeno del nearshoring ha entrado en una fase de espera. Expertos de Deloitte y Roland Berger coinciden en que, aunque la oportunidad sigue ahí, la incertidumbre política y comercial está frenando el despliegue de capital.
¿Por qué se siente este “estancamiento”?
Existen factores muy claros que están haciendo que los inversionistas se lo piensen dos veces antes de poner la primera piedra:
- La sombra del T-MEC: La revisión del tratado comercial con Estados Unidos y Canadá es el elefante en la habitación. Hasta que no haya reglas claras sobre cómo quedará la relación, muchos proyectos grandes prefieren esperar.
- Indicadores en rojo: Los números no mienten. La inversión fija bruta en infraestructura industrial cayó un 12.6% al cierre del año pasado, y la actividad industrial también ha mostrado ligeras contracciones.
- Confianza por los suelos: El sector de la construcción es el más pesimista. El indicador que mide si es un “buen momento para invertir” está en niveles bajísimos, reflejando que los empresarios no sienten que el terreno esté firme todavía.
No todo es pesimismo: El “termómetro” de las fusiones
A pesar de las nubes, hay señales de que el apetito por México no ha muerto, solo se ha transformado. En lugar de construir nuevas fábricas desde cero, muchas empresas están optando por fusiones y adquisiciones (M&A). Esto significa que las compañías se están posicionando estratégicamente para cuando la incertidumbre del T-MEC se despeje.
Además, México sigue siendo el “hub” logístico ideal por naturaleza: mano de obra competitiva y cercanía envidiable con el mercado norteamericano. Como dicen los analistas, el “Nearshoring 2.0” podría ser una realidad explosiva a largo plazo, siempre y cuando logremos dar certidumbre económica.
En resumen: 2026 será un año de transición y paciencia. El potencial está intacto, pero los motores solo encenderán a fondo cuando la política y el comercio den el “banderazo” de salida.
Link: Nearshoring se estanca en México a la espera de la revisión del T-MEC

Mantente a la vanguardia con nuestro Newsletter
Suscríbete a nuestro Newsletter gratuito y recibe en tu correo electrónico las últimas noticias del sector financiero. ¡No te pierdas nada!